Para nuestra amada madre, de parte de sus hijos. Mario Guerrero De Castro nacida el 10 de Marzo de 1935 en Guapi, Cauca. Se caso con el Señor Luis Antonio Castro nacido el 27 de Octubre de 1927, como el decía, yo soy modelo 27. De esta hermosa union nacieron 6 hijos, 4 varones y 2 mujeres. El Señor los bendijo con esta hermosa familia tan grande. Mas de 20 nietos y 6 bis nietos. El pasado 20 de Octubre de 2026, ella partió con el Señor dejando un vacío muy grande y profundo en nuestros corazones pero en medio de tanto dolor y tristeza, estamos tan agradecidos con el Señor por habérnoslas prestado tan largo tiempo. Ella fue una madre tan especial, le decíamos Maria Guerrera. Lucho mucho para sacarnos adelante. Siempre tenia su sonrisa, su comprensión y su cuidado tan tierno y amoroso. Nuestra madre era una mujer muy sabia, prudente, servicial. Era buena amiga, buena vecina, buena hermana, buena compañera. Todas aquellas personas que tuvieron el privilegio de conocerla la amaron por ser como ella era. Pudo dejar huellas muy profundas en aquellas personas que hicieron parte de su vida. Tuvo una vida secreta en la cual le gustaba servir a las personas y cooperar bastante. Tuvo varios hijos de crianza que la amaron como su verdadera mama. Jenny, Monica, y Tino. Aparte de todos los sobrinos que siempre la amaron tanto y decían que era su tia preferida. Ellos dicen que la palabra que la describe es gratitud. Muy agradecidos se sentían de ella. A nosotros como hijos nos enseño grandes lecciones de vida. Vimos su perseverancia, su fortaleza y constancia. La primera lección que nos enseño a todos fue el temor al Señor, el respeto a las personas mayores, la humildad, el servicio, el compañerismo y la hospitalidad. Unas de las memorias que recordamos es que nuestra casa siempre estaba abierta para recibir el que venia. Decíamos, Mami, esta casa parece un hotel! Se van 2 y llegan 3. Ella nos decía, Yo tengo 6 hijos y alguno un día va necesitar que alguien lo socorra. Necesitamos ser aquellos que aprenden a sembrar. Por eso ella sembró en muchas personas que hicieron parte de su vida. Tu amor echo raíces porque por ti aprendimos lo que es amar. Amamos a nuestros hijos como tu nos amaste a nosotros. Gracias Madre que por ti hoy somos las personas que somos y nos distes las bases firmes para tramitarlas a nuestros hijos. No alcanzan las palabras para describir la persona tan maravillosa que tu fuiste y la huella que dejaste en nuestra vida. Mis Mari, siempre serás nuestra hermosa y amada madre. Siempre estarás en nuestros corazones. Te agradecemos tanto por habernos permitido ser parte de ti. Por tener el privilegio de poder haberte cuidado y acompañado de una manera tan especial. Agradecemos al Señor por todos las bendiciones que recibimos de ti y por haber podido disfrutarte y tener tan bellos recuerdos que estos momentos tan difíciles son los que nos fortalecen y nos dan un gran consuelo en medio de tanto dolor. Sabemos que el amor que te dimos y el amor que recibimos de ti no termina sino que se transforma en oraciones. Sabiendo que tu como nuestra amada madre no has muerto, sino que partiste con el Señor. Descansa para siempre nuestra amada y recordada Maria Guerrero.